Miércoles 9 de Diciembre

2ª Semana de Adviento

Antífona de Entrada

Ven, Señor, y no tardes; ilumina los secretos de las tinieblas y manifiéstate a todas las naciones.

Oración Colecta

No permitas, Padre todopoderoso, que quienes esperamos la llegada consoladora de nuestro salvador desfallezcamos en la tarea, que tú nos has encomendado, de prepararnos a su venida.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

El Señor da vigor al fatigado
Lectura del libro del profeta Isaías 40, 25-31

«¿Con quién me van a comparar, que pueda igualarse a mí?», dice el Dios de Israel. Alcen los ojos a lo alto y díganme quién ha creado todos aquellos astros. Él es quien cuenta y despliega su ejército de estrellas y a cada una la llama por su nombre; tanta es su omnipotencia y tan grande su vigor, que ninguna de ellas desoye su llamado.

¿Por qué dices tú, Jacob, y lo repites tú, Israel: «Mi suerte se le oculta al Señor y mi causa no le preocupa a mi Dios»? ¿Es que no lo has oído? Desde siempre el Señor es Dios, creador aun de los últimos rincones de la tierra. Él no se cansa ni se fatiga y su inteligencia es insondable.

Él da vigor al fatigado y al que no tiene fuerzas, energía. Hasta los jóvenes se cansan y se rinden, los más valientes tropiezan y caen; pero aquellos que ponen su esperanza en el Señor, renuevan sus fuerzas; les nacen alas como de águila, corren y no se cansan, caminan y no se fatigan.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 102
Bendice al Señor, alma mía.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
Bendice al Señor, alma mía.

Él perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura.
Bendice al Señor, alma mía.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados.
Bendice al Señor, alma mía.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor para salvar a su pueblo; dichosos los que estén preparados para salir a su encuentro.
Aleluya.

Evangelio

Vengan a mí, todos los que están fatigados
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11,28-30

En aquel tiempo, Jesús dijo: «Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Te pedimos, Señor, que este sacrificio, signo de nuestra total entrega a ti, te sea ofrecido siempre para que realice la intención que tuviste al instituir este sacramento, y lleve a cabo plenamente en nosotros tu salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

He aquí que el Señor vendrá con gran poder e iluminará los ojos de sus siervos.

Oración después de la Comunión

Que esta Eucaristía nos purifique, Señor, de toda mancha y nos prepare así a celebrar dignamente la Navidad ya próxima.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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