Domingo 20 de Junio

Reflexión sobre el Evangelio

El episodio de la tempestad calmada, cuyo recuerdo tuvo que devolver muchas veces la serenidad a los Apóstoles en medio de sus luchas y de las dificultades, sirve también a cada alma para no perder nunca el punto de mira sobrenatural. La vida del cristiano es comparable a una barca: «Así como la nave que atraviesa el mar –comenta San Alfonso María de Ligorio–está sujeta a miles de peligros, corsarios, incendios, escollos y tempestades, así el hombre se ve asaltado en la vida por miles de peligros, de tentaciones, ocasiones de pecar, escándalos o malos consejos de los hombres, respetos humanos y, sobre todo, por las pasiones desordenadas (…). No por esto hay que desconfiar ni desesperarse. Más bien (…), cuando uno se ve asaltado por una pasión incontrolada (…), ponga los medios humanos para evitar las ocasiones (…) apóyese en Dios (…): en lo bravío de la tormenta no deja del marino de mirar a la estrella cuya claridad le habrá de guiar al puerto. De igual modo en esta vida hemos siempre de tener fijos los ojos en Dios, que es quien tan sólo nos ha de liberar de tales peligros» (Sermón n. 39; para el Dom. IV después de la Epifanía).

Meditación

Serenidad ante las dificultades

I. En el Evangelio de la Misa de hoy, san Marcos narra que Jesús estaba con los Apóstoles en la barca cuando cruzaban el lago de Genesaret. Mientras Él descansaba recostado en la popa después de un día muy lleno de predicación, sobrevino una tempestad con un ímpetu formidable. Los hombres de mar no pueden dominar la barca y despertaron a Jesús con un grito de angustia: ¡Maestro, que perecemos! El Señor increpó a los vientos y se calmaron, y se produjo una gran bonanza (Mc 4, 35-40). La paz también llegó a los corazones de esos hombres asustados. Algunas veces se levanta la tempestad a nuestro alrededor o dentro de nosotros. Y nuestra pobre barca parece que ya no aguanta más. En ocasiones parece que Dios guarda silencio cuando sentimos que nos superan las dificultades, pero el Señor nunca nos dejará solos. Pongamos los medios necesarios y le decimos: ¡Señor, no me dejes!… y ya no nos inquietarán las tempestades.

II. Jesús advierte a los Apóstoles que ellos conocerán tempestades de persecución y calumnias. En los comienzos de la Iglesia, experimentaron pronto, junto a frutos muy abundantes, las amenazas, las injurias y la persecución. Pero no les importó el ambiente, sino que los frutos de la Redención llegaran hasta el último rincón de la tierra. Nosotros, si queremos ser fieles a Cristo, debemos contar con que algunos no nos entiendan, y habremos de cobrar firmeza de ánimo porque no es nada cómodo ir contra corriente. Con la serenidad y la fortaleza que nacen del trato íntimo con el Señor, seremos roca firme para muchos que sufren la tentación de adaptar la doctrina de Cristo a los tiempos, con graves deformaciones de la esencia del Evangelio. III. Las tres concupiscencias de las que habla la primera epístola de san Juan son como tres fuerzas gigantescas que han desencadenado un vértigo imponente de lujuria, de engreimiento orgulloso de la criatura en sus propias fuerzas, y de afán de riquezas; y ante ellas toda una civilización se tambalea, impotente y sin recursos morales (1 Jn 2,16). La caridad es lo que nos urge a una incansable labor apostólica en todos los ambientes, cada uno en lo suyo, aunque encontremos incomprensiones y malentendidos de personas que no quieren o no pueden entender. Si hay muchas dificultades, hay mucha gracia de Dios: ‘donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia’ (Rm 5, 20). Nuestra actitud ha de ser la de perdonar siempre y estar serenos. El Señor sabe bien lo que nos pasa, y si es necesario increpará a los vientos. La Virgen nunca nos desampara, Ella nos ayudará a llegar felizmente al puerto.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s