Domingo 5 de Septiembre

23ª Semana del Tiempo Ordinario

Antífona de Entrada

Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos; muéstrate bondadoso con tu siervo.

Oración Colecta

Señor Dios, de quien nos viene la redención y a quien debemos la filiación adoptiva, protege con bondad a los hijos que tanto amas, para que todos los que creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Se iluminarán los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán
Lectura del libro del profeta Isaías 35, 4-7a

Esto dice el Señor: «Digan a los de corazón apocado: ‘¡Ánimo, no teman!; he aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos’. Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán; saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará. Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la llanura; el desierto se convertirá en estanque y la tierra seca en manantial».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 145
Alaba, alma mía, al Señor.

El Señor siempre es fiel a su palabra y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo.
Alaba, alma mía, al Señor.

Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado.
Alaba, alma mía, al Señor.

A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del malo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos.
Alaba, alma mía, al Señor.

Segunda Lectura

Dios ha elegido a los pobres del mundo para hacerlos herederos del Reino
Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 1-5

Hermanos: Puesto que ustedes tienen fe en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no tengan favoritismos. Supongamos que entran al mismo tiempo en una reunión un hombre con anillo de oro, lujosamente vestido, y un pobre andrajoso. Si fijan ustedes la mirada en el que lleva el traje elegante y dicen: «Tú, siéntate aquí cómodamente», y en cambio le dicen al pobre: «Tú, siéntate aquí en el suelo a mis pies», ¿no es esto tener favoritismos y juzgar con criterios torcidos? Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que lo aman?
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del reino y curaba las enfermedades y dolencias del pueblo.
Aleluya.

Evangelio

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 31-37

En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al lago de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «¡Effetá!» (que quiere decir: ábrete). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie, pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban. Todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios, fuente de toda devoción sincera y de la paz, concédenos honrar de tal manera, con estos dones, tu majestad, que, al participar en estos santos misterios, todos quedemos unidos en un mismo sentir.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Como la cierva busca el agua de las fuentes, así, sedienta, mi alma te busca a ti, Dios mío. Mi alma tiene sed del Dios vivo.

Oración después de la Comunión

Concede, Señor, a tus fieles, a quienes alimentas y vivificas con tu palabra y el sacramento del cielo, aprovechar de tal manera tan grandes dones de tu Hijo amado, que merezcamos ser siempre partícipes de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

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