Sábado 26 de Mayo

San Felipe Neri, Presbítero

Antífona de Entrada

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros.

Oración Colecta

Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Mucho puede la oración insistente del justo
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 13-20

Hermanos míos: ¿Sufre alguno de ustedes? Que haga oración. ¿Está de buen humor? Que entone cantos al Señor. ¿Hay alguno enfermo? Que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con aceite, invocando al Señor. La oración hecha con fe le dará la salud al enfermo y el Señor hará que se levante; y si tiene pecados, se le perdonarán.

Por tanto, confiesen sus pecados los unos a los otros y oren los unos por los otros para que se curen. Mucho puede la oración insistente del justo: Elías era un hombre igual a nosotros, y cuando oró con insistencia para que no lloviera, no llovió en tres años y medio; volvió a orar, y el cielo dio su lluvia, y la tierra, sus cosechas.

Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver al buen camino, tenga presente que quien hace volver a un pecador de su extravío, salvará su propia alma de la muerte y sepultará una multitud de pecados.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 140
Que sea, Señor, mi oración como el incienso.

A ti clamo, Señor, acude pronto; cuando te invoco, escucha mi plegaria. Que sea mi oración como el incienso; como la ofrenda, mis manos levantadas.
Que sea, Señor, mi oración como el incienso.

Pon, Señor, en mi boca un centinela, un vigía a la puerta de mis labios. En ti, Señor, están puestos mis ojos, no me niegues tu amparo.
Que sea, Señor, mi oración como el incienso.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

Evangelio

El que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10,13-16

En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo. Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él». Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Así como el Padre me ha amado a mí, así yo los he amado a ustedes, dice el Señor; permanezcan, pues, en mi amor.

Oración después de la Comunión

Por esta sagrada comunión que hemos recibido, concédenos, Señor, que a ejemplo de san Felipe, tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.