15ª Semana del Tiempo Ordinario
Antífona de Entrada
Inclina tu oído, Señor, y escúchame. Salva a tu siervo, que confía en ti. Ten piedad de mí, Dios mío, pues sin cesar te invoco.
Oración Colecta
Señor Dios, que unes en un mismo sentir los corazones de tus fieles, impulsa a tu pueblo a amar lo que mandas y a desear lo que prometes, para que, en medio de la inestabilidad del mundo, estén firmemente anclados nuestros corazones donde se halla la verdadera felicidad.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Codician los campos y usurpan las casas
Lectura del libro del profeta Miqueas 2, 1-5
¡Ay de aquellos que planean injusticias, que traman el mal durante la noche y al despuntar la mañana lo ejecutan, porque son gente poderosa! Codician los campos y los roban, las casas y las usurpan; violan todos los derechos, arruinan al individuo y lo despojan de su herencia.
Por eso dice el Señor: «Estoy planeando contra esta gente una serie de calamidades de las que no podrán escapar. Entonces ya no caminarán con altivez, porque será un tiempo de desgracias. Aquel día la gente se burlará de ellos y les cantará un triste canto: Nos han despojado de todo y se han repartido nuestras tierras; se han apoderado de nuestra herencia y no hay quien nos la devuelva». Por eso dice el Señor: «Cuando la asamblea del pueblo distribuya nuevamente las tierras, no habrá parte para ellos».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor
Salmo Responsorial
Del salmo 9
Señor, no te olvides de los pobres.
¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en el momento de la angustia? La soberbia del malvado oprime al pobre. ¡Que se enrede en las intrigas que ha tramado!
Señor, no te olvides de los pobres.
El malvado presume de su ambición y el avaro maldice al Señor. El malvado dice con insolencia que no hay Dios que le pida cuentas.
Señor, no te olvides de los pobres.
Su boca está llena de engaños y fraudes, su lengua esconde maldad y opresión; se agazapa junto a la casa del inocente para matarlo a escondidas.
Señor, no te olvides de los pobres.
Pero tú, Señor, ves las penas y los trabajos, tú los miras y los tomas en tus manos. El pobre se encomienda a ti, tú eres el socorro del huérfano. Señor, no te olvides de los pobres.
Señor, no te olvides de los pobres.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.
Evangelio
Les mandó que no lo descubrieran, para que se cumpliera lo que dijo el profeta
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12, 14-21.
En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y le mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías: ‘Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea, hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra; y en él pondrá todas las naciones su esperanza’.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, que con un mismo y único sacrificio adquiriste para ti un pueblo de adopción, concede, propicio, a tu Iglesia, los dones de la unidad y de la paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, dice el Señor; y yo lo resucitaré en el último día.
Oración después de la Comunión
Te pedimos, Señor, que la obra salvadora de tu misericordia fructifique plenamente en nosotros, y haz que, con la ayuda continua de tu gracia, de tal manera tendamos a la perfección, que podamos siempre agradarte en todo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
