Viernes 12 de Octubre

27ª Semana del Tiempo Ordinario

Antífona de Entrada

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; atiéndeme y escucha mis palabras. Cuídame como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas.

Oración Colecta

Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Los que viven según la fe serán bendecidos junto con Abrahán, que le creyó a Dios
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 3, 7-14

Hermanos: Entiendan que los hijos de Abrahán son aquellos que viven según la fe. La Escritura, conociendo de antemano que Dios aceptaría a los paganos por la fe, le adelantó a Abrahán esta buena noticia: ‘Por ti serán bendecidas todas las naciones’. Por consiguiente, los que viven según la fe serán bendecidos junto con Abrahán, que le creyó a Dios.

En cambio, sobre los partidarios de la observancia de la ley pesa una maldición, porque dice la Escritura: ‘Maldito aquel que no cumpla fielmente los preceptos escritos en el libro de la ley’. Y es evidente que la ley no justifica a nadie ante Dios, porque el justo vivirá por la fe. Y ciertamente la ley no se basa en la fe, porque como dice la Escritura: ‘Sólo vivirá quien cumple los preceptos de la ley’. Además, Cristo nos redimió de la maldición de la ley haciéndose objeto de maldición por nosotros, puesto que la Escritura dice: ‘Maldito sea aquel que cuelga de un madero’. Esto sucedió para que, la bendición otorgada por Dios a Abraham, llegara también por Cristo Jesús a los paganos, y para que por medio de la fe recibiéramos el Espíritu prometido.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 110
Alabemos a Dios de todo corazón.

Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel dignas de estudio.
Alabemos a Dios de todo corazón.

De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y clemente.
Alabemos a Dios de todo corazón.

Acordándose siempre de su alianza, él le da de comer al que le teme. Al darle por herencia a las naciones, hizo ver a su pueblo sus poderes.
Alabemos a Dios de todo corazón.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

Si yo expulso a los demonios con el poder de Dios, eso significa que el Reino de Dios ha llegado a ustedes
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 15-26

En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: «Expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa. Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: «Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina, y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos en busca de reposo y, al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Santifica, Señor, estos dones tuyos que con sincera voluntad te presentamos, y por medio de esta Eucaristía, dígnate purificarnos y renovarnos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Los ojos del Señor están puestos en sus hijos, en los que esperan en su misericordia, para librarlos de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.

Oración después de la Comunión

Que esta celebración eucarística nos comunique, Señor, nuevas fuerzas para cumplir tu voluntad en esta vida y nos confirme en la esperanza de tu Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.