Memoria de los santos Pablo Miki y compañeros mártires
Antífona de Entrada
Ahora gozan en el cielo las almas de los santos, que siguieron en la tierra las huellas de Cristo; y, porque lo amaron hasta derramar su sangre por él, con Cristo se gozan eternamente.
Oración Colecta
Señor Dios, que quisiste llamar a la vida eterna por medio de la cruz a Pablo Miki y a sus compañeros, y les diste fortaleza para morir por ti; concédenos, por su intercesión, que sepamos vivir con honradez y sin miedo la fe que profesamos.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
El Señor corrige a los que ama
Lectura de la carta a los Hebreos 12, 4-7.11-15
Hermanos: Todavía no han llegado a derramar su sangre en la lucha contra el pecado. Ya se han olvidado de la exhortación paternal que Dios les dirigió diciendo: «Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, no te desanimes cuando te reprenda; porque el Señor corrige a los que ama y da azotes a sus hijos predilectos».
Soporten, pues, la corrección, porque Dios los trata como a hijos, pues ¿qué padre no corrige a sus hijos? Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos, sino que nos duele; pero después produce frutos de paz y santidad.
Por eso, robustezcan sus manos cansadas, sus rodillas vacilantes, y caminen por un camino plano; así el cojo ya no tropiece, sino se alivie. Busquen la paz con todos y la santificación, sin la cual no es posible ver a Dios. Procuren que nadie se vea privado de la gracia de Dios, y que ninguna planta amarga haga daño, envenenando a los demás.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 102
El Señor es bueno; el Señor nos ama.
Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice, al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
El Señor es bueno; el Señor nos ama.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama, pues bien sabe él de lo que estamos hechos y de que somos barro, no se olvida.
El Señor es bueno; el Señor nos ama.
El amor del Señor a quien lo teme, es un amor eterno; y entre aquellos que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia.
El Señor es bueno; el Señor nos ama.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.
Evangelio
Todos honran a un profeta, menos los de su tierra
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 6, 1-6
En aquel tiempo, fue Jesús a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: «¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí entre nosotros sus hermanas?» Y estaban desconcertados. Pero Jesús les dijo: «Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa». Y no pudo hacer allí ningún milagro; sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en honor de tus santos mártires y concédenos permanecer firmes en la confesión de tu nombre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Ustedes son lo que han perseverado conmigo en mis pruebas y yo les preparo un Reino, dice el Señor, para que en él coman y beban en mi mesa.
Oración después de la Comunión
Señor y Dios nuestro, que admirablemente ilustraste el misterio de la cruz con el ejemplo de tus santos mártires, concédenos la gracia, ya que hemos sido alimentados con el Cuerpo de Cristo, de seguirlo con fidelidad en la Iglesia para la salvación de todos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
