Memoria de san Atanasio, Obispo y doctor de la iglesia
Antífona de Entrada
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios. Aleluya.
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Nosotros somos testigos de todo esto, y también lo es el Espíritu Santo
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 5, 27-33
En aquellos días, los guardias condujeron a los apóstoles ante el sanedrín, y el sumo sacerdote los reprendió, diciéndoles: «Les hemos prohibido enseñar en nombre de ese Jesús; sin embargo, ustedes han llenado a Jerusalén con sus enseñanza y quieren hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los otros apóstoles replicaron: «Primero hay que obedecer a Dios y luego a los hombres. El Dios de nuestros Padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de la cruz. La mano de Dios lo exaltó y lo ha hecho jefe y salvador, para dar a Israel la gracia de la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de todo esto y también lo es el Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que lo obedecen». Esta respuesta los exasperó y decidieron matarlos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 33
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Bendeciré al Señor a todas horas; no cesará mi boca de alabarlo. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en él.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
En contra del malvado está el Señor para borrar de la tierra su recuerdo; escucha, en cambio, al hombre justo y lo libra de todas sus congojas.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Tomás, tú crees, porque me has visto. Dichosos los que creen sin haberme visto, dice el Señor.
Aleluya.
Evangelio
El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos
Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 31-36
«El que viene de lo alto está por encima de todos; pero el que viene de la tierra pertenece a la tierra y hablaba de las cosas de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Aquel a quien Dios envió habla las palabras de Dios, porque Dios le ha concedido sin medida su Espíritu.
El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos. El que cree en el Hijo tiene vida eterna. Pero el que es rebelde al Hijo no verá la vida, porque la cólera divina perdura en contra de él».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor, soy yo quien os ha elegido, para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure. Aleluya.
Oración después de la Comunión
Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
