Reflexión sobre el Evangelio
El evangelista presenta ahora a Jesús en un contexto diferente. Mucha gente le sigue, pero el Señor les explica que seguirle verdaderamente es algo más radical que el mero sentirse atraído por su doctrina: «La doctrina que el Hijo de Dios vino a enseñar fue el menosprecio de todas las cosas, para poder recibir el precio del espíritu de Dios en sí; porque, en tanto que de ellas no se deshiciere el alma, no tiene capacidad para recibir el espíritu de Dios en pura transformación» (S. Juan de la Cruz, Sub. Mont. Carm. 1, 5,2).
