Domingo 26 de marzo

Reflexión sobre el Evangelio

La vuelta de Lázaro a la vida, aparte de ser un hecho real, histórico, viene a ser un signo de nuestra resurrección futura. Pero Cristo, con su resurrección gloriosa por la que es el «primogénito entre los muertos» (1 Co 15,20; Col 1,18, Ap 1,15), es también la causa de nuestra resurrección y el modelo de la misma. En eso se distingue su resurrección de la de Lázaro, puesto que «Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere más» (1 Rm 6,9), mientras que Lázaro sólo vuelve a la vida terrena para tener que morir otra vez.

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