Reflexión sobre el Evangelio
«Si al llevar tu ofrenda al altar»: El Señor se encuentra con unas prácticas judaicas de su tiempo, y con tal ocasión dará una doctrina de altísimo y perenne valor moral. Naturalmente que en el cristianismo estamos en otra situación diferente a las prácticas culturales judías. Para nosotros el mandato del Señor tiene unos cauces determinados por Él mismo. En concreto, en la Nueva y definitiva Alianza fundada por Cristo, reconciliarnos es acercarnos al sacramento de la Penitencia. En éste los fieles «obtienen de la misericordia de Dios el perdón de la ofensa hecha a Él, y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que hirieron pecando» (Concilio Vaticano II, Const. Dogm. Lumen gentium, n. 11).
