Viernes 30 de junio

Reflexión sobre el evangelio

Según la Ley de Moisés (cfr Lev 14), si un leproso se cura de su enfermedad debe presentarse ante el sacerdote, quien constata la curación y extiende el certificado. Este es necesario para la reintegración del sanado a la vida civil y religiosa de Israel. El Levítico prescribe también las purificaciones y el sacrificio que debe ofrecer. El mandato de Jesús al leproso corresponde, pues, a lo que era normal en el cumplimiento de lo establecido por las leyes.

Deja un comentario