Reflexión sobre el evangelio
Según la Ley de Moisés (cfr Lev 14), si un leproso se cura de su enfermedad debe presentarse ante el sacerdote, quien constata la curación y extiende el certificado. Este es necesario para la reintegración del sanado a la vida civil y religiosa de Israel. El Levítico prescribe también las purificaciones y el sacrificio que debe ofrecer. El mandato de Jesús al leproso corresponde, pues, a lo que era normal en el cumplimiento de lo establecido por las leyes.
