Miércoles 9 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

«Entonces una mujer cananea le salió al encuentro»: La oración de la cananea es perfecta: reconoce a Jesús como Mesías (Hijo de David) frente a la incredulidad de los judíos, expone su necesidad con palabras claras y sencillas, insiste sin desanimarse ante los obstáculos y expresa humildemente su petición: Ten compasión de mí. Nuestra oración también debe ir acompañada de estas cualidades: fe, confianza, perseverancia y humildad.

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