Reflexión sobre el Evangelio
El origen del Evangelio de San Marcos se encuentra en la predicación apostólica. Parece que el evangelista no tiene noticias de la actividad de Jesús durante el tiempo que estuvo separado de sus discípulos y llena ese espacio con la narración del martirio del Bautista. Este relato, situado en el marco de la misión apostólica, nos indica a los lectores del evangelio que la suerte del cristiano será muchas veces semejante a la del Bautista o a la del mismo Cristo: la predicación y el testimonio del Evangelio será eficaz en muchas almas, pero no por eso el cristiano dejará de estar sometido a las veleidades de los poderosos: «Los mártires, y de manera más amplia todos los santos en la Iglesia, con el ejemplo elocuente y fascinador de una vida transfigurada totalmente por el esplendor de la verdad moral, iluminan cada época de la historia despertando el sentido moral» (Juan Pablo II, Verit. spl. 93).
