Reflexión sobre el Evangelio
Conclusión lógica de la enseñanza de Cristo en este Evangelio: peor que los males corporales, incluida la muerte, son los males del alma –esto es, el pecado–. Quienes por miedo a los sufrimientos temporales niegan al Señor y no son fieles a las exigencias de la fe caerán en otro mal mucho peor: serán negados por el mismo Cristo el día del juicio. Por el contrario, quienes sufran por fidelidad a Cristo penalidades en esta vida recibirán el premio eterno de ser reconocidos por Él, y serán partícipes de su gloria.
