Reflexión sobre el Evangelio
Jesucristo es el Salvador de los hombres; ha curado a muchos enfermos, ha resucitado a muertos, pero sobre todo ha traído el perdón de los pecados y el don de la gracia a los que se le acercan con fe. Como antes en el caso de la pecadora, ahora Jesús trae la salvación a Zaqueo, puesto que la misión del Hijo del Hombre es salvar lo que estaba perdido.
Zaqueo pertenecía al oficio de los publicanos, odiados por el pueblo porque eran colaboradores del poder romano y abusaban frecuentemente en la recaudación de impuestos. El Evangelio deja entrever que también este hombre podía tener de qué arrepentirse. Lo cierto es que quiere ver al Señor, sin duda movido por la gracia, y para ello pone todos los medios a su alcance. Jesús premia este esfuerzo de Zaqueo, hospedándose en su casa. Conmovido por la presencia del Señor inicia una vida nueva.
