Domingo 31 de diciembre

Reflexión sobre el Evangelio

San Juan Crisóstomo, a propósito de este pasaje, subraya la fidelidad y obediencia de José: «Al oír esto, José no se escandalizó ni dijo: esto parece un enigma. Tú mismo me decías no ha mucho que Él salvaría a su pueblo, y ahora no es capaz ni de salvarse a sí mismo, sino que tenemos necesidad de huir, de emprender un viaje, un largo desplazamiento… Pero nada de esto dice, porque José es un varón fiel. Tampoco pregunta por el tiempo de la vuelta, a pesar de que el ángel lo había dejado indeterminado, pues le había dicho: Y estate allí hasta que yo te diga. Sin embargo, no por eso quedó paralizado, sino que obedece y cree y soporta todas las pruebas con alegría» (Hom. Sobre S. Mateo, 8).