Feria del Tiempo de Navidad
Antífona de Entrada
Bendito el que viene en nombre del Señor. El Señor es Dios, él nos ilumina.
Oración Colecta
Dios y Padre nuestro, que quisiste que tu Hijo, nacido de la Virgen María, fuera en todo semejante a nosotros, menos en el pecado, concede a quienes hemos renacido a la vida nueva, vernos libres de nuestra antigua situación de pecado.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
El que permanece en Dios no peca
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 29-3, 6
Queridos hijos: Si ustedes saben que Dios es santo, tienen que reconocer que todo el que practica la santidad ha nacido de Dios. Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos, Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando él se manifieste, vamos a ser semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Y todo el que tiene puesta en él esta esperanza, procura ser santo, como Jesucristo es santo. Todo el que comete pecado quebranta la ley, puesto que el pecado es quebrantamiento de la ley. Y si saben ustedes que Dios se manifestó para quitar los pecados, es porque en él no hay pecado. Todo el que permanece en Dios, no peca. Todo el que vive pecando, es como si no hubiera visto no conocido a Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 97
Toda la tierra ha visto al Salvador
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria.
Toda la tierra ha visto al Salvador
Alégrese el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten de alegría.
Toda la tierra ha visto al Salvador
Regocíjese todo ante el Señor, porque y aviene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
Toda la tierra ha visto al Salvador
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones. Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo.
Aleluya.
Evangelio
Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo
Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 29-34
En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: «Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo he dicho: ´El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo´. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel».
Entonces Juan dio este testimonio: «Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ´Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo´. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Por el gran amor con que nos amó, Dios envió a su propio Hijo con una naturaleza semejante a la del pecado.
Oración después de la Comunión
Señor Dios, que nos unes a ti al permitirnos participar en tus sacramentos, realiza su poderoso efecto en nuestros corazones, y que la misma recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
