2ª Semana del Tiempo Ordinario
Antífona de Entrada
En tu voluntad, Señor, está puesto el universo, y no hay quien pueda resistirse a ella. Tú hiciste todo, el cielo y la tierra, y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres Señor del universo.
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que en la superabundancia de tu amor sobrepasas los méritos y aun los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
¿Por qué cayeron los valientes en medio de la batalla?
Lectura del segundo libro de Samuel 1, 1-4.11-12.17.19.23-27
En aquellos días después de derrotar a los amalecitas, David se fue a Siquelag y allí permaneció dos días. Al tercer día llegó un hombre del campamento de Saúl, con los vestidos rotos y la cabeza cubierta de polvo; llegó a donde estaba David y se postró en señal de reverencia. David le preguntó: «¿De dónde vienes?» El respondió: «Vengo huyendo del campamento de Israel».
David le preguntó: «¿Qué ha pasado? Cuéntamelo». Respondió: «El pueblo fue derrotado en la batalla y huyó; muchos cayeron y entre los muertos se encuentran Saúl y Jonatán».
Entonces David rasgó sus vestiduras, y lo mismo hicieron los que estaban con él. Prorrumpieron en lamentaciones y llanto y ayunaron hasta la noche por Saúl y Jonatán, por el pueblo del Señor, y por la casa de Israel, pues habían muerto a espada. Entonces David entonó esta elegía por Saúl y su hijo Jonatán: «Tus héroes, Israel, han sido inmolados en tus montañas. ¿Por qué cayeron los valientes? Saúl y Jonatán, queridos y admirados, inseparables en la vida y unidos en la muerte, más veloces que las águilas y más fuertes que los leones. Hijas de Israel, lloren por Saúl, que las vestía de púrpura y de lino, que las cubría de joyas y de oro. ¿Por qué cayeron los valientes en medio de la batalla? Jonatán yace muerto en tus montañas. Por ti, Jonatán, hermano mío, estoy lleno de pesar. Te quise con toda mi alma y tu amistad fue para mí más estimable que el amor de las mujeres. ¿Por qué cayeron los valientes y pereció la flor de los guerreros?»
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 79
Señor, vuelve tus ojos a nosotros.
Escúchanos, pastor de Israel, que guías a José como un rebaño; tú, que estás rodeado de querubines, manifiéstate; ante la ruina de Efraín, Benjamín y Manasés, despierta tu poder y ven a salvarnos.
Señor, vuelve tus ojos a nosotros.
Señor, Dios de los ejércitos, ¿hasta cuándo seguirás airado y sordo a las plegarias de tu pueblo? Nos has dado llanto por comida y por bebida, lágrimas en abundancia. Somos la burla de nuestros vecinos, el hazmerreír de cuantos nos rodean.
Señor, vuelve tus ojos a nosotros.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
Aleluya.
Evangelio
Sus parientes decían que se había vuelto loco
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 20-21
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, el sacrificio que tú mismo nos mandaste ofrecer, y, por estos sagrados misterios, que celebramos en cumplimiento de nuestro servicio, dígnate llevar a cabo en nosotros la santificación que proviene de tu redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Bueno es el Señor con los que en él confían, con aquellos que lo buscan.
Oración después de la Comunión
Concédenos, Dios todopoderoso, que alcancemos aquel fruto celestial, cuyo adelanto acabamos de recibir mediante estos sacramentos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
