Domingo 28 de abril

Reflexión sobre el Evangelio

«Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo»: Sigue el Señor sacando consecuencias de la comparación de la vid y los sarmientos. Ahora subraya la inutilidad de quien se aparta de Él, lo mismo que la del sarmiento separado de la vid. La vida de unión con Cristo necesariamente trasciende el ámbito individual del cristiano para proyectarse en beneficio de los demás: de ahí brota la fecundidad apostólica, ya que «el apostolado, cualquiera que sea, es una sobreabundancia de la vida interior» (S. Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n. 293). El Concilio Vaticano II, citando el presenta pasaje de san Juan, enseña cómo debe ser el apostolado de los cristianos: «Puesto que Cristo, enviado por el Padre, es la fuente y origen de todo el apostolado de la Iglesia, es evidente que la fecundidad del apostolado de los laicos depende de la unión vital que tengan con Cristo» (Conc. Vat. II, Decr. Apostolicam actuositatem, n. 4).