Reflexión sobre el Evangelio
El episodio, lleno de espontaneidad y viveza, recoge la actitud del Señor hacia los niños. Parece que al evangelista le faltan las palabras para describir el cariño que les tiene Jesús. Pero del suceso saca también una enseñanza: el Reino de los Cielos es de los que lo reciben como un niño, es decir, no como algo merecido sino como un don recibido de Dios Padre: «Ser pequeño exige creer como creen los niños, amar como aman los niños, abandonarse como se abandonan los niños… rezar como rezan los niños» (S. Josemaría Escrivá, Santo Rosario, prólogo).
