Sábado 8 de junio

Reflexión sobre el Evangelio

Nuestro Señor da una enseñanza en la que quiere resaltar la importancia de lo que aparentemente es insignificante. San Francisco de Sales comenta: «Como en el tesoro del Templo fueron estimadas las dos moneditas de la pobre viuda (…), las pequeñas obras buenas, aunque cumplidas con un poco de descuido y no con toda la energía de nuestra caridad, no dejan de ser gratas a Dios y de tener su mérito ante Él; de donde, aunque ellas por sí mismas no valen nada para aumentar el amor precedente (…), la Providencia divina, que tiene cuenta de ellas y por su bondad las estima, inmediatamente las recompensa con aumento de caridad en esta vida y con la asignación de mayor gloria en el cielo» (Tratado del amor de Dios, lib. 3,cap. 2).