Domingo 28 de julio

Reflexión sobre el Evangelio

«Lo seguía mucha gente, porque habían visto las señales milagrosas que hacía»: aunque San Juan no refiere más que siete milagros y no menciona otros que narran los Sinópticos, en este versículo, y más expresamente al final de su Evangelio (20,30; 21,25), dice que fueron muchos los milagros realizados por el Señor; la selección de esos siete es debida a que el Evangelista, queriendo mostrar algunas facetas del misterio de Cristo, escoge –inspirado por Dios– aquellos que le van mejor a su propósito. Narra ahora el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, que está en relación directa con los discursos de Cafarnaum, en los que Jesús se presenta a Sí mismo como «el pan de vida» (6,35.48).