Domingo 25 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

El misterio eucarístico aparece incomprensible a muchos de los oyentes. Jesucristo exige de sus discípulos que acepten sus palabras por ser Él quien las dice. En esto consiste el acto sobrenatural de la fe: «en que, con inspiración y ayuda de la gracia de Dios, creemos ser verdadero lo que por Él ha sido revelado, no por la intrínseca verdad de las cosas percibidas por la luz natural de la razón, sino por la autoridad del mismo Dios que revela, el cual no puede engañarse ni engañarnos» (Conc. Vat. I, Const. Dogm. Dei Filius, cap. 3).