Domingo 13 de octubre

Reflexión sobre el Evangelio

«Ya conoces los mandamientos»: El Señor no ha venido a abolir la Ley, sino a darle plenitud (Mt 5,17). Los mandamientos son el núcleo fundamental de la Ley. El cumplimiento de estos preceptos es necesario para alcanzar la vida eterna. Cristo da plenitud a estos mandamientos en un doble sentido. Primero, porque nos ayuda a descubrir todas las exigencias que éstos tienen en la vida de los hombres. La luz de la revelación nos lleva al conocimiento fácil y seguro de los preceptos del Decálogo, que la razón humana por sus propias fuerzas muy difícilmente lograría alcanzar. En segundo lugar, su gracia pone en nosotros la fortaleza para contrarrestar la inclinación mala que es fruto del pecado original. Los mandamientos conservan, pues, en la vida cristiana toda su vigencia y son como los hitos que señalan el camino que conduce al Cielo.

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