Domingo 1 de diciembre

Reflexión sobre el Evangelio

«Velen»: Puesto que no sabemos cuándo ha de venir el Señor, hemos de estar preparados. Vigilar es sobre todo amar. Quien ama cumple los mandamientos y espera con ansiedad, con urgencia, que Cristo vuelva; porque esta vida es espera, es camino al encuentro de Cristo Señor. Los primeros cristianos repetían con frecuencia y con amor la jaculatoria: «Ven, Señor Jesús» (1 Co 16,22; Ap 22,20). Y, al ejercitar de este modo la fe y la caridad, aquellos cristianos encontraban la fuerza interior y el optimismo necesarios para el cumplimiento de los deberes familiares y sociales, y vivían desprendidos de los bienes terrenos, con el señorío que da la esperanza de la vida eterna.