Domingo 26 de enero

Reflexión sobre el Evangelio

Jesús leyó el pasaje de Isaías 61,1-2 en donde el profeta anuncia la llegada del Señor, que librará al pueblo de sus aflicciones. En Él se cumple esa profecía, ya que es el Ungido, el Mesías que Dios ha enviado a su pueblo atribulado. Jesús recibe la unción del Espíritu Santo para la misión que el Padre le encomienda. «Estas frases, según San Lucas (vv. 18-19), son su primera declaración mesiánica, a la que siguen los hechos y palabras conocidas a través del Evangelio. Mediante tales hechos y palabras, Cristo hace presente al Padre entre los hombres» (Juan Pablo II, Enc. Dives in misericordia, n. 3).

Deja un comentario