Miércoles 26 de febrero

Reflexión sobre el evangelio

El Señor previene a los Apóstoles, y tras ellos a todos los cristianos, contra el exclusivismo y el espíritu de partido único en la tarea apostólica, que se expresa bien en el refrán falso: «El bien, si no lo hago yo, ya no es bien». Por el contrario, debemos asimilar esta enseñanza de Cristo, porque el bien es bien, aunque no lo haga yo.

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