Jueves 27 de febrero

Reflexión sobre el evangelio

«Si tu mano te es ocasión de pecado»: Después que Jesús ha enseñado la obligación de evitar el escándalo a los demás, sienta ahora las bases de la doctrina moral cristiana sobre la ocasión de pecado; la enseñanza del Señor es imperiosa: el hombre está obligado a apartar y evitar la ocasión próxima de pecado, como el pecado mismo, según lo que ya había dicho Dios en el Antiguo Testamento: «El que ama el peligro en él caerá» (Si 3,26-27). El bien eterno de nuestra alma es superior a toda otra estimación de bienes temporales. Por tanto, todo aquello que nos pone en peligro próximo de pecado debe ser cortado y arrancado de nosotros. Esta forma de hablar –tan gráfica- del Señor deja bien sentada la gravedad de esta obligación.