Domingo 23 de marzo

Reflexión sobre el Evangelio

«Un hombre tenía una higuera»: Insiste el Señor en la necesidad de producir frutos abundantes correspondiendo a las gracias recibidas. Junto a este imperativo profundo, Jesucristo pone de relieve la paciencia de Dios en la espera de esos frutos. Él no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva y, como enseña san Pedro, «usa de paciencia con vosotros, tan» (2 P 3,9). Esta clemencia divina, sin embargo, no puede llevarnos a descuidar nuestros deberes, adoptando una postura de pereza y comodidad que haría estéril la propia vida. Dios, aunque es misericordioso también es justo, y castigará las faltas de correspondencia a su gracia.

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