Lunes 9 de junio

Reflexión sobre el Evangelio

La presencia de la Santísima Virgen y del discípulo amado, junto con la sangre y el agua que brota del costado de Cristo, recuerda las bodas de Caná, a la vez que simboliza a la Iglesia y a los creyentes que se incorporan a Ella por el Bautismo y la Eucaristía. La sed de Jesús trae a la memoria la imagen de la samaritana y las palabras de Cristo durante la fiesta de los Tabernáculos, y muestra su deseo de salvar a todas las almas.

Deja un comentario