Miércoles 9 de julio

Reflexión sobre el Evangelio

El Señor inicia su Iglesia llamando a Doce hombres que van a ser como los doce patriarcas del Nuevo Pueblo de Dios que es su Iglesia. Este Nuevo Pueblo no se constituirá por una descendencia según la carne, sino por una descendencia espiritual. Sus nombres quedan aquí consignados. Su elección es gratuita: no se han distinguido por ser sabios, poderosos, importantes…; son hombres normales y corrientes que han respondido con fe a la gracia de la llamada de Jesús. Todos serán fieles al Señor, excepto Judas Iscariote. Incluso antes de que Jesús muera y resucite gloriosamente, les confiere esos poderes de arrojar los espíritus inmundos y curar enfermedades, como anticipo y preparación de la misión salvífica que les dará después.

Deja un comentario