Miércoles 13 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

El Señor nos hace aquí una llamada a cooperar con Él en la santificación de los demás a través de la corrección fraterna, entre otros posibles medios. A las fuertes palabras con que el Señor condena el escándalo, siguen ahora estas otras, no menos fuertes, contra el pecado de negligencia (cfr Hom. Sobre S. Mateo, 61). Existe obligación de corregir. El Señor señala tres grados de corrección: 1) a solas, 2) ante uno o dos testigos, y 3) ante la Iglesia.

Deja un comentario