Lunes 18 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

Los evangelistas al narrar este suceso trascienden la mera anécdota para situarnos ante un caso tipo: se describe una situación, se formula una ley: la de la vocación divina, específica, para entregarse a su servicio y al de todos los hombres. Este joven ha quedado como figura del cristiano a quien su mediocridad y cortedad de miras le impide convertir su vida en una entrega gozosa y fecunda al servicio de Dios y del prójimo. Si hubiera sido lo bastante generoso para responder al llamamiento divino, ¿qué hubiera llegado a ser? Un gran apóstol, sin duda.

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