Día de acción de gracias al concluir el año laboral
Antífona de Entrada
Canten con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Oración Colecta
Dios nuestro, que siempre nos escuchas en nuestra aflicción, te damos gracias por tu bondad y te pedimos que, liberados de todos los males, podamos servirte siempre con alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera lectura
Recordaré la misericordia del Señor
Lectura del libro de Isaías 63, 7-9
Voy a recordar la misericordia del Señor y a cantar sus alabanzas, por todo lo que ha hecho por nosotros, y por los muchos beneficios a la casa de Israel; que nos ha concedido por su inmensa compasión y misericordia.
El Señor dijo: “Ellos son ciertamente mi pueblo; mis hijos, que no me van a traicionar”. El Señor mismo fue su salvador en todas sus desgracias; no les envió ni un ángel ni un mensajero, sino que él en persona los salvó. Los rescató, lleno de amor y de clemencia, los tomó y los llevó en sus brazos, como lo ha hecho siempre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 137
Te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad y por tu amor.
Te doy gracias, Señor, de corazón por haber escuchado mis lamentos. Te cantaré delante de tus ángeles, me postraré mirando hacia tu templo.
Te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad y por tu amor.
Y te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad y por tu amor, y porque tu promesa, tu fama superó. Siempre que te invoqué, tú me escuchaste y me diste valor.
Te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad y por tu amor.
Que te den gracias también todos los reyes al oír las palabras de tu boca, y alaben los designios del Señor, porque inmensa es su gloria.
Te daré, Señor, las gracias por tu fidelidad y por tu amor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Den gracias siempre, unidos a Cristo Jesús, pues esto es lo que Dios quiere que ustedes hagan.
Aleluya.
Evangelio
Cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo
Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 18-20
En aquel tiempo, mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero él no se lo permitió y le dijo: “Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo”. Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, tú que nos diste a tu Hijo para que nos librara de la muerte y de todo mal, acepta este sacrificio que te ofrecemos en acción de gracias por habernos librado de nuestras tribulaciones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Te damos gracias, Señor, de todo corazón, porque escuchaste nuestros ruegos.
Oración después de la Comunión
Dios todopoderoso, que, mediante este pan de vida te dignas librar a tus siervos de las ataduras del pecado y restaurar piadosamente sus fuerzas, concédenos crecer sin cesar en la esperanza de la gloria.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
