Memoria de la Presentación de la Santísima Virgen María
Antífona de Entrada
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces Virgen para siempre.
Oración Colecta
Al celebrar hoy la festividad de la Presentación de la santísima Virgen María, te suplicamos, Señor, que por intercesión suya, podamos participar de la plenitud de tu gracia.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Celebraron la dedicación del altar y ofrecieron holocaustos con alegría
Lectura del primer libro de los Macabeos 4,36-37.52-59
En aquellos días, Judas y sus hermanos se dijeron: «Nuestros enemigos están vencidos; vamos, pues, a purificar el templo para consagrarlo de nuevo». Entonces se reunió todo el ejército y subieron al monte Sion.
El día veinticinco de diciembre del año ciento cuarenta y ocho, se levantaron al romper el día y ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido, un sacrificio conforme a la ley. El altar fue inaugurado con cánticos, cítaras, arpas y platillos, precisamente en el aniversario del día en que los paganos lo habían profanado. El pueblo entero se postró en tierra y adoró y bendijo al Señor, que los había conducido al triunfo.
Durante ocho días celebraron la consagración del altar y ofrecieron con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. Adornaron la fachada del templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron los pórticos y las salas, y les pusieron puertas. La alegría del pueblo fue grandísima y el ultraje inferido por los paganos quedó borrado.
Judas, de acuerdo con sus hermanos y con toda la asamblea de Israel, determinó que cada año, a partir del veinticinco de diciembre, se celebrara durante ocho días, con solemnes festejos, el aniversario de la consagración del altar.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
1 Cro 29
Bendito seas, Señor, Dios nuestro.
Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Jacob, desde siempre y para siempre.
Bendito seas, Señor, Dios nuestro.
Tuya es la grandeza y el poder, el honor, la majestad y la gloria, pues tuyo es cuanto hay en el cielo y en la tierra.
Bendito seas, Señor, Dios nuestro.
Tuyo, Señor, es el reino, tú estás por encima de todos los reyes. De ti provienen las riquezas y la gloria.
Bendito seas, Señor, Dios nuestro.
Tú lo gobiernas todo, en tu mano están la fuerza y el poder y de tu mano proceden la gloria y la fortaleza.
Bendito seas, Señor, Dios nuestro.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.
Evangelio
Ustedes han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 19, 45-48
Aquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles: «Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones».
Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por la abundancia de tu gracia, en ofrenda permanente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.
Oración después de la Comunión
Ya que nos has concedido participar de la redención eterna, te rogamos, Señor, que quienes celebramos la conmemoración de la Madre de tu Hijo no solo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia sino que experimentemos también un continuo aumento de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
