Lunes 15 de diciembre

Reflexión sobre el Evangelio

La pregunta de los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, «¿con qué potestad haces estas cosas?», se refiere tanto a la enseñanza de Jesús como a su actuación pública realizada con autoridad: arrojar del Templo a los mercaderes, la entrada solemne en Jerusalén, dejarse aclamar por los niños, las curaciones, etc. En definitiva le piden una prueba de esa autoridad o la clara confesión de que Él es el Mesías. Pero Jesús, que conoce la mala intención de sus interlocutores, no da una respuesta directa, y prefiere hacerles una pregunta previa que les obligue a aclarar su actitud. Con ella quiere provocar una crisis que les lleve a un examen de conciencia y, en definitiva, a la conversión.

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