Reflexión sobre el evangelio
«Porque ya está cerca el Reino de los cielos»: Este Reino, al cual invita el Rey a todos sin excepción, tiene en la tierra su Banquete, la Eucaristía, que exige unas condiciones que han de predicar los propagadores de este Reino: «Es, pues, la sinaxis eucarística el centro de la congregación de los fieles, que preside el presbítero. Los presbíteros, por lo mismo, enseñan a los fieles a ofrecer a Dios Padre la Víctima Divina en el sacrificio de la Misa y a hacer con ella oblación de su vida; en el espíritu de Cristo Pastor los instruyen a someter sus pecados con corazón contrito a la Iglesia en el sacramento de la Penitencia, para convertirse más y más cada día al Señor, recordando sus palabras: ‘haced penitencia porque está al llegar el Reino de los cielos’» (Conc. Vat. II, Decr. Presbyterorum ordinis, n. 5).
