3ª Semana del Tiempo Ordinario
Antífona de Entrada
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco: Tú eres bueno y clemente, y rico en misericordia con quien te invoca.
Oración Colecta
Dios de toda virtud, de quien procede todo lo que es bueno, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, y concede que, haciendo más religiosa nuestra vida, hagas crecer el bien que hay en nosotros y lo conserves con solicitud amorosa.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Entre la alegría general, David llevó el arca a Jerusalén
Lectura del segundo libro de Samuel 6, 12-15. 17-19
En aquellos días David fue a casa de Obededom, donde estaba el arca de la alianza, y la transportó con gran alborozo a la Ciudad de David. Cuando habían dado seis pasos los que llevaban el arca, él sacrificó un toro y un becerro gordo.
David danzaba con todas sus fuerzas ante el Señor, ceñido con una especie de mandil de lino que usaban los sacerdotes. David y toda la casa de Israel conducían el arca del Señor con aclamaciones de júbilo y al son de las trompetas.
Llevaron el arca del Señor y la colocaron en su sitio, en medio de la tienda que David había mandado levantar. Luego, David ofreció al Señor holocaustos y sacrificios de acción de gracias, y cuando terminó David bendijo al pueblo en nombre del Señor de los ejércitos; luego repartió a todo el pueblo, a cada hombre y a cada mujer de Israel, un pan, un trozo de carne asada y un pastel de pasas. Después se fueron todos, cada uno a su casa.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 23
El Señor es el rey de la gloria.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria!
El Señor es el rey de la gloria.
Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor poderoso en la batalla.
El Señor es el rey de la gloria.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.
Evangelio
El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 31-35
En aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: «Allí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan». Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Que esta ofrenda sagrada, Señor, nos traiga siempre tu bendición salvadora, para que dé fruto en nosotros lo que realiza el misterio.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Oración después de la Comunión
Saciados con el pan de esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que este alimento de caridad fortalezca nuestros corazones, para que nos animemos a servirte en nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
