Reflexión sobre el Evangelio
Jesús no hizo allí milagros: no porque le faltara poder, sino en razón del castigo a la incredulidad de sus conciudadanos. Dios quiere que el hombre use de la gracia ofrecida, de suerte que, al cooperar con ella, se disponga a recibir nuevas gracias. En frase gráfica de San Agustín, «Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti» (Sermo 169,13).
