Jueves 26 de febrero

Reflexión sobre el Evangelio

El Maestro enseña de diversas maneras la eficacia de la oración. La oración es una elevación de la mente a Dios para adorarle, darle gracias y pedirle lo que necesitamos. Jesús insiste en la oración de petición, que es el primer movimiento espontáneo del alma que reconoce a Dios como su Creador y Padre. Como criatura de Dios y como hijo suyo, el hombre necesita pedirle humildemente las cosas.

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