Sábado 30 de mayo

8ª Semana del Tiempo Ordinario

Antífona de Entrada

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

Oración Colecta

Señor Dios, que elegiste como Madre del Salvador a la santísima Virgen María, singularmente bendita entre los pobres y los humildes, concédenos que, siguiendo su ejemplo, te rindamos el homenaje de una fe sincera y pongamos en ti toda esperanza de salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Dios puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha
Lectura de la carta del apóstol san Judas 17, 20-25

Queridos hermanos: Recuerden las palabras que les predicaron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Consolídense sobre el cimiento de su fe santa, oren movidos por el Espíritu Santo, conserven en ustedes el amor a Dios, en espera de que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les de la vida eterna.

A los indecisos traten de convencerlos, para arrancarlos del fuego de la condenación; a los otros, manifiéstenles compasión, pero con cautela, aborreciendo aun la ropa contaminada por su mala vida.

Al Dios único, nuestro Salvador, que puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha, honor y gloria, fuerza y poder, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 62
Señor, mi alma tiene sed de ti.

Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua.
Señor, mi alma tiene sed de ti.

Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios.
Señor, mi alma tiene sed de ti.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios.
Señor, mi alma tiene sed de ti.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.
Aleluya.

Evangelio

¿Con qué autoridad haces todo esto?
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 11, 27-33

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?»

Jesús les respondió: «Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme».

Ellos se pusieron a razonar entre sí: «Si le decimos que de Dios, nos dirá: ‘Entonces, ¿por qué no creyeron?’, y ¿si le decimos que de los hombres?» Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: «No lo sabemos». Entonces Jesús les replico: «Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Acoge, Señor, estas ofrendas que manifiestan nuestro filial servicio, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de la bienaventurada Virgen María.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

De ti se dicen maravillas, Virgen María, porque ha hecho en ti grandes cosas el que todo lo puede.

Oración después de la Comunión

Concede, Señor, a tu Iglesia que, fortalecida por la gracia de este sacramento, recorra con alegría los caminos del Evangelio, hasta que alcance aquella dichosa visión de paz de la que ya goza la Virgen María, tu humilde esclava, eternamente gloriosa.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.