Sábado 7 de Diciembre

Reflexión sobre el Evangelio

«La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos»: A la contemplación de la multitud abandonada por sus pastores, siguen las palabras de Jesús que nos presentan, bajo la imagen de la mies, a esa misma muchedumbre preparada para que se realice en ella la obra de la Redención: «Levantad vuestros ojos y mirad los campos que están dorados para la siega» (Jn 4,35). El campo roturado por los Profetas, últimamente por san Juan Bautista, está ya cubierto de espigas maduras. Del mismo modo que en las labores del campo si no se siega en el momento oportuno la cosecha se pierde, así en la Iglesia se siente a lo largo de los siglos la urgencia de recoger la mies, que es mucha y está preparada. La dificultad es que ahora, como en tiempos de Jesús, los obreros son pocos en proporción a la tarea. La solución la da el mismo Señor: orar, rogar a Dios, dueño de la mies, para que envíe los obreros necesarios. Difícil será que un cristiano, que se ponga a rezar de verdad, no se sienta urgido a participar personalmente en esta labor apostólica. Al cumplir este mandato de Jesucristo, ha de pedirse de modo especial que no falten los buenos pastores, que den a los demás obreros de la mies los medios de santificación necesarios para la tarea apostólica.

Meditación

El buen pastor anunciado por los profetas

I. En la larga espera del Antiguo Testamento, los Profetas anunciaron, con siglos de antelación, la llegada del Buen Pastor, el Mesías, que guiaría y cuidaría amorosamente su rebaño. Sería un pastor único (Ez 34, 23), que buscaría a la oveja perdida, vendaría la herida u curaría a la enferma (Ez 34, 16). Con Él las ovejas estarían seguras y, en su nombre, habría otros buenos pastores con el encargo de cuidarlas y guiarlas. Yo soy el buen pastor, (Jn 10, 11) dice Jesús. Él conoce y llama a cada una de las ovejas por su nombre (Jn 10, 3). ¡Jesús nos conoce personalmente, nos llama, nos busca, nos cura! No nos sentimos perdidos en medio de una humanidad inmensa y sin nombre: Somos únicos para Él. Podemos decir con exactitud: Me amó y se entregó por mí (Ga 2, 20). Ningún cristiano tiene derecho a decir que está solo: Jesucristo está con él.

II. Además del título de Buen Pastor, Cristo se aplica a sí mismo la imagen de la puerta por la que se entra al aprisco de las ovejas, que es la Iglesia. Jesús ha dispuesto que haya en su Iglesia buenos pastores para que en su nombren guarden y guíen a sus ovejas (Ef 4, 11). Por encima de todos y como Vicario suyo en la tierra estableció a Pedro y a sus sucesores (Jn 21, 15-17), a quienes hemos de tener una especial veneración, amor y obediencia. Junto al Papa, y en comunión con él, a los obispos, como sucesores de los Apóstoles. Los sacerdotes son buenos pastores, especialmente en la administración del sacramento de la Penitencia, donde nos curan de todas nuestras heridas y enfermedades. “Cuatro son las condiciones que debe reunir el buen pastor: En primer lugar el amor: fue precisamente la caridad la única virtud que el Señor exigió a Pedro para entregarle el cuidado de su rebaño. Luego, la vigilancia, para estar atento a las necesidades de las ovejas. En tercer lugar, la doctrina, con el fin de poder alimentar a los hombres hasta llevarlos a la salvación. Y finalmente la santidad e integridad de vida; ésta es la principal de todas las cualidades (Santo Tomás de Villanueva, Sermón sobre el Evangelio del Buen Pastor)”III. Cada uno de nosotros necesita un buen pastor que guíe su alma, pues nadie puede orientarse a sí mismo sin una ayuda especial de Dios. Es una gracia especial de Dios poder contar con esa persona llena de sentido humano y sobrenatural que nos ayude eficazmente. Pero es importante acudir al que es verdaderamente buen pastor para nosotros, aquel a quien el Señor quiere que acudamos. Nuestra Madre nos ayudará a encontrar el camino seguro que nos conduce a Cristo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s