Jueves 24 de Diciembre

Reflexión sobre el evangelio

«José, su esposo, que era hombre justo»: José consideraba santa a su esposa no obstante los signos de su maternidad. Por tanto se encontraba ante una situación inexplicable para él. Tratando precisamente de actuar con arreglo a la voluntad de Dios se sentía obligado a repudiarla, pero, con el fin de evitar la infamia pública de María, decide dejarla privadamente. Es admirable el silencio de María. Su entrega perfecta a Dios le lleva incluso a no defender su honra y su inocencia. Prefiere que recaiga en Ella la sospecha y la infamia, que manifestar el profundo misterio de la Gracia. Ante un hecho inexplicable por razones humanas, se abandona confiadamente en el amor y providencia de Dios.
Hemos de contemplar la magnitud de la prueba a la que Dios sometió a estas dos almas santas de José y María. No nos puede extrañar que también nosotros seamos sometidos a veces, a lo largo de la vida, a pruebas duras; en ellas hemos de confiar en Dios y permanecer fieles, a ejemplo de José y María.

Meditación

Esperando a Jesús

I. De modo muy especial y extraordinario, la vida de la Virgen está centrada en Jesús. Lo está singularmente en esta víspera del nacimiento de su Hijo. Apenas podemos imaginar el recogimiento de su alma. Así estuvo siempre, y así debemos aprender a estar nosotros, ¡tan dispersos y tan distraídos por cosas que carecen de importancia! Una sola cosa es verdaderamente importante en nuestra vida: Jesús, y cuanto a Él se refiere. La Virgen vive ese recogimiento interior en el que es posible valorar y guardar los acontecimientos, grandes y pequeños, de su vida. En su alma todo es armonía, enriquecida por la presencia de la Santísima Trinidad. María está siempre en oración, porque todo lo hace en referencia a su Hijo. Su recogimiento interior fue constante. Su oración se fundía con su misma vida, con el trabajo y la atención a los demás. Su silencio interior era riqueza, plenitud, y contemplación. Pidamos a la Virgen este recogimiento interior necesario para ver y tratar a Dios.
II. La Virgen nos alienta en esta víspera del Nacimiento de su Hijo a no dejar jamás la oración, el trato con el Señor. Sin oración estamos perdidos, y con ella somos fuertes y sacamos adelante nuestras tareas. No encontraremos a lo largo de nuestra vida a nadie que nos escuche con tanto interés y con tanta atención como Jesús. La oración es siempre enriquecedora. Incluso en ese diálogo ‘mudo’ ante el Sagrario en el que no decimos palabras: basta mirar y sentirse mirados. ¡Qué diferencia de la frecuente palabrería de muchos hombres, que nada dicen porque nada tienen que comunicar! De la oración salimos siempre con más luz, con más alegría, con más fuerza. ¡Hablar y ser escuchado por nuestro Creador! Este es uno de los dones más grandes del hombre.
III. En la oración es importante la perseverancia, la fe y la humildad; procurando que no sea un monólogo en el que nos damos vueltas a nosotros mismos. El Señor nos pide sencillez, que reconozcamos nuestras faltas, y le hablemos de nuestros asuntos y de los Suyos. “Orar es hablar con Dios: de Él, de ti: alegrías, tristezas, éxitos y fracasos, ambiciones nobles, preocupaciones diarias…, ¡flaquezas!: y hacimiento de gracias y peticiones: Y Amor y desagravio. En dos palabras: conocerle y conocerte, a hacerte una lumbre viva que dé calor y luz” (S. Josemaría Escrivá, Camino). Ninguna persona de este mundo ha sabido tratar a Jesús como su Madre y, después de su Madre, San José. Contemplamos a José muy cerca de María, lleno de delicadezas con ella. Jesús va a nacer. Él ha preparado lo mejor que ha podido aquella gruta. Le pedimos nosotros que nos ayude a preparar nuestra alma cuando tenemos tan cerca de Jesús.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s