Domingo 10 de abril

Reflexión sobre el evangelio

La Pasión del Señor es la prueba suprema del infinito amor de Dios a los hombres: «Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca sino que tenga vida eterna» (Jn 3,16); y, al mismo tiempo, es la prueba definitiva del amor de Cristo, Dios y Hombre verdadero, por nosotros, según Él mismo dijo: «Nadie tiene amor más grande que el de dar uno la vida por sus amigos» (Jn 15,13). «¿Quieres acompañar de cerca, muy de cerca de Jesús?… Abre el Santo Evangelio y lee la Pasión del Señor. Per leer sólo, no: vivir. La diferencia es grande. Leer es recordar una cosa que pasó; vivir es hallarse presente en un acontecimiento que está sucediendo ahora mismo, ser uno más en aquellas escenas. Entonces deja que tu corazón se expansione, que se ponga junto al Señor. Y cuando notes que se escapa –que eres cobarde, como los otros–, pide perdón por tus cobardías y las mías» (S. Josemaría Escrivá, Vía Crucis, IX, n. 3).

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s