Jueves 28 de julio

17ª Semana del Tiempo Ordinario

Antífona de Entrada

Oye, Señor, mi voz y mis clamores. Ven en mi ayuda, no me rechaces, ni me abandones, Dios, salvador mío.

Oración Colecta

Señor Dios, fortaleza de los que en ti esperan, acude, bondadoso, a nuestro llamado y puesto que sin ti nada puede nuestra humana debilidad, danos siempre la ayuda de tu gracia, para que, en el cumplimiento de tu voluntad, te agrademos siempre con nuestros deseos y acciones.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Como está el barro en las manos del alfarero, así ustedes están en mis manos
Lectura del libro del profeta Jeremías 18, 1-6

Esto es lo que el Señor me dijo: «Jeremías, ve a la casa del alfarero y allí te haré oír mis palabras». Fui, pues, a la casa del alfarero y lo hallé trabajando en el torno. Cuando se le estropeaba la vasija que estaba modelando, volvía a hacer otra con el mismo barro, como mejor le parecía. Entonces el Señor me dijo: «¿Acaso no puedo hacer yo con ustedes, casa de Israel, como hace este alfarero? Como está el barro en las manos del alfarero, así ustedes, casa de Israel, están en mis manos».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 145
Dichoso el que espera en el Señor.

Alaba, alma mía, al Señor; alabaré al Señor toda mi vida; tocaré y cantaré para mi Dios, mientras yo exista.
Dichoso el que espera en el Señor.

No pongas tu confianza en los que mandan ni en el mortal, que no puede salvarte; pues cuando mueren, se convierten en polvo y ese mismo día se acaban sus proyectos.
Dichoso el que espera en el Señor.

Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar encierra.
Dichoso el que espera en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
Aleluya.

Evangelio

Los pescadores ponen los pescados buenos en canastos y tiran los malos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 47-53

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: «El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces; cuando se llena, la sacan a la playa, se sientan a escoger los pescados y ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Han entendido todo esto?» Ellos le contestaron: «Sí». Entonces él les dijo: «Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas». Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Tú que con este pan y este vino que te presentamos das al género humano el alimento que lo sostiene y el sacramento que lo renueva, concédenos, Señor, que nunca nos falte esta ayuda para el cuerpo y el alma.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Padre santo, guarda en tu nombre a los que me has dado, para que, como nosotros, sean uno, dice el Señor.

Oración después de la Comunión

Señor, que esta santa comunión, que acabamos de recibir, así como significa la unión de los fieles en ti, así también lleve a efecto la unidad en tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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