Sábado 6 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

Jesucristo con su Transfiguración fortalece la fe de sus discípulos mostrando en su humanidad un indicio de la gloria que iba a tener después de la Resurrección. Quiere que entiendan que su Pasión no será el final, sino el camino para llegar a la gloria. «Para que alguien se mantenga en el recto camino hace falta que conozca previamente, aunque sea de modo imperfecto, el término de su andar: del mismo modo un arquero no lanza una flecha si antes no conoce el blanco al cual ha de apuntar (…). Y esto es tanto más necesario, cuanto más difícil y arduo es el camino y fatigoso el viaje, y alegre en cambio el final» (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, III, q. 45, a. 1).

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