Reflexión sobre el evangelio
«He venido a traer fuego a la tierra»: Con las palabras que nos transmite san Lucas, Jesucristo revela las ansias incontenibles de dar su vida por amor. Llama Bautismo a su muerte, porque de ella va a salir resucitado y victorioso para nunca más morir. Nuestro Bautismo es un sumergirnos en esa muerte de Cristo, en la cual morimos al pecado y renacemos a la nueva vida de la gracia: «Pues fuimos sepultados juntamente con Él por medio del bautismo en orden a la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en una vida nueva» (Rm 6,4).
