Memoria de los santos Felipe y Santiago, apóstoles
Antífona de Entrada
Estos son los santos varones que Dios eligió con amor verdadero y les dio la gloria eterna. Aleluya.
Oración Colecta
Dios nuestro, que cada año nos alegras con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, tener parte en la pasión y resurrección de tu Unigénito, para que merezcamos llegar a contemplarte eternamente.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 15,1-8
Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes recibieron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también a mí.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 18
El mensaje del Señor llega a toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de tus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo transmite a la otra noche.
El mensaje del Señor llega a toda la tierra.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo.
El mensaje del Señor llega a toda la tierra.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe, el que me ve a mí, ve también al padre.
Aleluya.
Evangelio
Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?
Lectura del santo Evangelio según san Juan 14,6-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
Le dijo Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le replicó: «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago, y concédenos vivir nuestra fe con un corazón puro y sincero.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Antífona de la Comunión
Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto a mi Padre. Aleluya.
Oración después de la Comunión
Purifica, Señor, nuestros corazones por este sacramento que acabamos de recibir, para que, contemplándote en tu Hijo, con los apóstoles Felipe y Santiago, merezcamos alcanzar la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
